*Día 1
Una Llamada a Medianoche. Estiro el Brazo y cojo el teléfono. Esa voz.
la recuerdo, pero no sé de qué. Normal.
-Soy Cristina.
-Ah, muy Bien. Yo soy Mario. Dos Besos.
-Como siempre... Oye, necesitamos que vengas a Italia.
-¿Estás en Italia? ¿Quien eres?
-Déjate un momento de tonterías voy [Tachón bajo el que puede leerse "El domingo"] Mañana. Y tú vienes conmigo,
haz la maleta. A las 2 y media de la tarde me pasaré por tu casa.
-Bien.
Me acuesto pensando que lo de la llamada a medianoche es un tópico demasiado [tachón bajo el que pueden leerse las letras "gr" y "nde"]... tópico, para ser cierto. Menos de una hora después me incorporo la espalda, en la cama, contra el armario. Sí que sé quien es esa Cristina. Fue a humanidades conmigo. Sí, esa carrera que abandoné. Pero no [tachón de dos letras, la primera de las cuales es una "m"] he encendido la lamparita porque me haya acordado de eso. No puedo dormir. Voy a leer un rato. El sabueso [un pequeño borrón que parece no cubrir nada] de los Baskerville. Manda cojones que sea
Ahora la primera vez que me lo lea.